Una comunidad que honra, escucha y cuida a sus adultos mayores es una comunidad que vive auténticamente el Evangelio.
“Tu generosidad puede convertirse en esperanza. Un pequeño gesto de amor puede llevar alimento, consuelo y una mano amiga a nuestros hermanos venezolanos.”
Celebramos con alegría el regalo inmenso de la Eucaristía, donde Jesús permanece entre nosotros como Pan de Vida y alimento para nuestro caminar.